Jueves de Ceniza (Id=194)
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Antífona de Entrada

Clamé al Señor, escuchó mi voz y me libró de los que me atacaban. Encomienda a Dios tus afanes y él te sustentará.
Dum clamárem ad Dóminum, exaudívit vocem meam ab his, qui appropínquant mihi: Iacta cogitátum tuum in Dómino, et ipse te enútriet.

[Misa]

Oración Colecta

Oremos:
Inspira, Señor, nuestras acciones y dirígelas con tu gracia, para que todo cuanto emprendamos lo iniciemos en tu nombre y podamos llevarlo a término por tu amor.
Por nuestro Señor Jesucristo...
Amén.

[Misa]

Primera Lectura

Hoy pongo delante de ti la bendición y la maldición

Lectura del libro del Deuteronomio
30, 15-20

Esto dice el Señor:
"Mira, hoy pongo ante ti vida y felicidad, muerte y desgracia. Si escuchas los mandamientos del Señor tu Dios que yo te prescribo hoy, amando al Señor tu Dios, siguiendo sus caminos y observando sus mandamientos, sus leyes y sus preceptos, vivirás y serás fecundo, y el Señor tu Dios te bendecirá en la tierra a la que vas a entrar para tomar posesión de ella. Pero si tu corazón se desvía, si no escuchas, si te dejas arrastrar y te postras ante otros dioses y les das culto, yo declaro hoy que ustedes morirán irremediablemente; no vivirán mucho tiempo en la tierra a la que entrarán para tomar
posesión de ella después de pasar el Jordán.
Pongo hoy por testigos contra ustedes al cielo y a la tierra; ante ti están la vida y la muerte, la bendición y la maldición. Elige la vida y vivirán tú y tu descendencia, amando al Señor tu Dios, escuchando su voz y
uniéndote a él, pues él es tu vida y el que garantiza tu presencia en la tierra que el Señor juró dar a tus antepasados, a Abrahán, Isaac y Jacob".
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

Salmo Responsorial

Sal 1, 1-2.3.4-6

Dichoso el hombre que confía en el Señor.
Beátus vir qui pósuit Dóminum spem suam.

Dichoso el hombre que no sigue el consejo de los malvados, ni se entretiene en el camino de los pecadores, ni se sienta con los arrogantes, sino que pone su alegría en la ley del Señor, meditándola día y noche.
Dichoso el hombre que confía en el Señor.
Beátus vir qui pósuit Dóminum spem suam.

Es como un árbol plantado junto al río: da fruto a su tiempo y sus hojas no se marchitan; todo lo que hace le sale bien.
Dichoso el hombre que confía en el Señor.
Beátus vir qui pósuit Dóminum spem suam.

No sucede lo mismo con los malvados ni los pecadores en la asamblea de los justos, porque el Señor protege el camino de los justos, pero el camino de los malvados lleva a la perdición. Dichoso el hombre que confía en el Señor.
Dichoso el hombre que confía en el Señor.
Beátus vir qui pósuit Dóminum spem suam.

 

Aclamación antes del Evangelio

Honor y gloria a ti, Señor Jesús.
Arrepiéntanse, dice el Señor; porque ya está cerca el Reino de los cielos.
Paeniténtiam ágite, dicit Dóminus; appropinquávit regnum caelórum.
Honor y gloria a ti, Señor Jesús.

Evangelio

El que pierda su vida por mí, la salvará

† Lectura del santo Evangelio según san Lucas
9, 22-25

Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos que el Hijo del hombre tenía que sufrir mucho, que sería rechazado por los ancianos, los sumos sacerdotes y los escribas; que lo matarían y que al tercer día resucitaría.
Entonces se puso a decir a todo el pueblo:
"El que quiera venir en pos de mí, que renuncie a sí mismo, que cargue con su cruz de cada día y me siga.
Pues el que quiera salvar su vida, la perderá; pero el que pierda su vida por mí, ése la salvará. Pues, ¿de qué le sirve a uno ganar todo el mundo, si se pierde o se arruina a sí mismo?"
Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.

[Misa]

Oración sobre las Ofrendas

Acepta, Señor, con bondad estas ofrendas que te presentamos, para que nos alcancen tu perdón y den gloria a tu nombre.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén.

[Misa]

Prefacio

Significación espiritual de la Cuaresma

En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación, darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno, por Cristo, Señor nuestro.
Por él concedes a tus hijos anhelar, año tras año, con el gozo de habernos purificado, la solemnidad de la Pascua, para que, dedicados con mayor entrega a la alabanza divina y al amor fraterno, por la celebración de los misterios que nos dieron nueva vida, lleguemos a ser con plenitud hijos de Dios.
Por eso,
con los ángeles y arcángeles y con todos los coros celestiales, cantamos sin cesar el himno de tu gloria:
[Misa]

Antífona de la Comunión

Señor, crea en mí un corazón puro, renuévame por dentro con espíritu firme.
Cor munda crea in me, Deus, et spíritum rectum ínnova in viscéribus meis.

[Misa]

Oración después de la Comunión

Oremos:
Favorecidos con el don del cielo te pedimos, Dios todopoderoso, que esta Eucaristía nos alcance siempre el perdón y la salvación.
Por Jesucristo
, nuestro Señor.
Amén

[Misa]

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